«PREOCUPACIONES CRECIENTES»: los aspectos clave del refuerzo con césped

Dado el aumento de la demanda de pavimentos de césped para entradas de vehículos, vías de acceso y aparcamientos, tanto en el ámbito comercial como en el doméstico, hay ciertos aspectos relacionados con las condiciones del terreno y el uso que todos los profesionales de la construcción deberían tener en cuenta…

La amplia variedad de sistemas de pavimento de césped existente en la actualidad significa que los constructores disponen ahora de una amplia gama de productos, a la que parece acompañarse una variedad igualmente amplia de afirmaciones sobre rendimiento y sostenibilidad. Sin unas directrices claras que establezca una norma del sector, es posible acabar con un producto que, aunque pueda funcionar bien a corto plazo, no resista el paso del tiempo y, por lo tanto, no alcance ningún grado de sostenibilidad.

Tomemos, por ejemplo, un aparcamiento de uso diario: «¿Resistirán el césped y la estructura ese tipo de uso?». Si se trata de una aplicación en pendientes: «¿Funcionará como capa de refuerzo y ofrecerá adherencia?». Este es el tipo de preguntas complejas que hay que plantearse para garantizar una especificación correcta.

ADECUADO PARA SU FINALIDAD

Esto nos lleva quizá a otra cuestión: el uso adecuado de los pavimentos de césped. Con más de 40 años de experiencia en el sector, la política de Grass Concrete consiste en orientar a nuestros clientes hacia el sistema que mejor se adapte a sus necesidades, ya sea hormigón in situ, hormigón prefabricado o sistemas de plástico, lo que incluye señalar los casos en los que consideramos que el uso de un sistema concreto no es adecuado. 

Nos preocupa cada vez más que se opten por sistemas de plástico en zonas donde es imprescindible un refuerzo más resistente debido al tráfico habitual. Grass Concrete ofrece todo tipo de sistemas: Grasscrete se moldea in situ; los bloques de hormigón prefabricados están disponibles como Grassblock en los almacenes de materiales de construcción; y el sistema de plástico reforzado incluye Grassroad y Grasskerb.

A la hora de plantearse un diseño, hay algunas «reglas de oro» que pueden facilitar el proceso si se aplican como lista de verificación. «El pavimento apenas se va a utilizar» es una afirmación bastante habitual. Sin embargo, hay que tener en cuenta la posibilidad de un uso intensivo imprevisto, como el de los camiones de basura y los contenedores, o las zonas de una entrada con mucho tránsito.

IMPACTO DE LA CARGA 

En la mayoría de los casos, los fallos en el refuerzo del terreno suelen deberse bien a la incapacidad de soportar la carga de peso, bien a un problema de encharcamiento que provoca la pérdida de césped y debilita el soporte; en algunos casos, ambos problemas son evidentes. 

Gracias a nuestra dilatada trayectoria en el sector de las instalaciones, nos encontramos en una posición privilegiada para colaborar estrechamente con ingenieros y arquitectos a fin de recomendar los sistemas más adecuados —en ocasiones, combinándolos—: en algunas zonas se puede optar por el plástico, mientras que en otras, más expuestas al tránsito, es imprescindible recurrir a alternativas de hormigón. 

CONDICIONES DEL TERRENO 

Las condiciones del subsuelo serán fundamentales para el rendimiento. En la mayoría de los casos, una profundidad de la capa de base de 150 mm será suficiente; sin embargo, esta deberá aumentarse proporcionalmente cuando se registren valores de CBR del 4 % o inferiores. También hay que prestar atención a la hora de especificar el tipo de capa de base; aunque los materiales DOT tipo 3 son más caros, ofrecen una mayor uniformidad tanto en cuanto a la granulometría como a la disponibilidad.

Dadas las exigencias en materia de drenaje urbano sostenible, los sistemas reforzados con césped pueden permitir una permeabilidad de hasta el 90 % de la del césped natural, lo que permite lograr un tiempo de retención seguro. El tiempo de retención es beneficioso para la prevención de inundaciones y puede prolongarse mediante la instalación de una malla de drenaje subyacente en toda la superficie pavimentada. Grasscrete puede combinarse, y de hecho lo hace, con sistemas patentados de atenuación subterránea.